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La Muralla de Sevilla
Sevilla llegó a ser la ciudad mejor
amurallada de Europa según confirman algunos historiadores. La primera
defensa conocida fue la construida por los cartagineses, se trataba de una
empalizada reforzada con adobe. Esta defensa fue sustituida por la muralla
construida por los romanos en tiempos de Julio César, y posteriormente
ampliadas por Augusto según necesidades del crecimiento de la ciudad. Mas
tarde y bajo dominio musulmán, se remodeló la muralla que permaneció a lo
largo del tiempo. Data del año 1023, cuando el nombre de la ciudad era Isbylia,
reinando entonces Abu Al-Qasim Muhammad ben Ismail ben
Abbad (Al-Qadi) para defensa de la ciudad. Se amplió y ensanchó la ciudad,
amurallándose el ensanche en tiempos del sultán Alí ibn Yusuf (1107-1124). Tras las conquistas conseguidas por los
cristianos, de los Reinos de Taifas, Califato de Córdoba y el Imperio
Almorávide, hacia el año 1222 se reforzaron con un foso y antemuro, pero
no surtió efecto ya que en el año 1248 la ciudad fue conquistada por el
rey castellano Fernando III el Santo.
Tras la conquista cristiana la muralla siguió cumpliendo su misión de
protección conteniendo las crecidas del río Guadalquivir, verdadero azote
a lo largo de la historia de la ciudad, hasta que fue derribada a partir
del año 1861 en el que se decidió su demolición. Constituía una de las
murallas mas larga de Europa, de hecho, el casco histórico de Sevilla es
el mas grande de las ciudades españolas. La muralla protegían una
extensión aproximada de 300 hectáreas. Tenía mas de 6 kilómetros de largo,
contenía mas de 150 torres y 12 accesos entre puertas y postigos. Estando
todo ello rodeado por el foso y el antemuro.
Las torres estaban situadas cada 40 metros aproximadamente.
Eran
construcciones de forma cuadrada a excepción de la Torre de Bronce,
también llamada Abdelaziz, situada actualmente en la esquina de la calle
Santo Tomás con Avd. de la Constitución que es de base hexagonal, la Torre
de la Plata de base octogonal y la Torre del Oro de base dodecagonal, que
se conservan en casi perfecto estado, así como el tramo de muralla comprendido entre
la puerta de la Macarena y la de Córdoba, donde se aloja la torre Blanca,
con base octogonal irregular y también el postigo del Carbón. También se
encuentra en buen estado el tramo de muralla situado en el Jardín del
Valle. En la
actualidad los lugares donde existieron las diferentes puertas siguen
manteniendo su nombre como se indica a continuación, comenzando por el
norte y en sentido de las agujas del reloj:
1. Puerta Macarena, situada al norte, fue por donde entró el emperador
Carlos I.
2. Puerta de Córdoba, de carácter militar esta situada frente a la iglesia
de los Capuchinos
3. Puerta del Sol, situada en la ronda de Capuchinos en
el sector denominado la Trinidad.
4. Puerta Osario, situada en el lugar con el mismo nombre.
5. Puerta de Carmona, el lugar mantiene su nombre y está situada en la
esquina de San Esteban con Menéndez y Pelayo
6. Postigo del Jabón, situado a la mediación de la calle Tintes.
7. Puerta de la Carne, el lugar mantiene su nombre y estaba situada al
altura de Santa María la Blanca.
8. Postigo del Alcázar, era una entrada al Alcázar como su nombre indica y
estaba en los Jardines de Murillo.
9. Puerta de San Fernando, La calle mantiene su mismo nombre, estaba
situada frente a la Universidad actual antigua fabrica de tabaco.
10. Puerta de Jerez, situada en la plaza del mismo nombre al final de
calle San Fernando
11. Postigo del Carbón, situado en la calle Santander.
12. Postigo del Aceite, se conserva actualmente y está situada junto al
edificio de Correos
13. Puerta del Arenal, se hallaba en la esquina de la calle Adriano con la
calle García de Vinuesa.
14. Puerta de Triana, situada en la calle Reyes Católicos y esquina con
calle Santas Patronas.
15. Puerta Real, situada en la calle Gravina esquina con Alfonso XII.
16. Postigo de San Antonio, estaba situada a espaldas del convento de san
Antonio de Padua.
17. Puerta de San Juan, en la calle Guadalquivir.
18. Puerta de la Almenilla o de la Barqueta, situada en la plazoleta del
Blanquillo en la calle Calatrava.
19. Postigo de la Feria o de la Basura, en la calle Feria, esquina a calle
Bécquer.
La mayor parte de la muralla fue destruida en s. XIX a raíz de la
revolución de 1868, los revolucionarios derribaron gran parte y
posteriormente debido a la expansión
de la ciudad.
Actualmente las puertas que quedan son la de la Macarena, Puerta de
Córdoba y Postigo del Aceite.
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